Para su primer semirrígido, el astillero Salpa ha preparado un gran despliegue. Elegante a la vez que original, el Soleil 23 exhibe numerosas cualidades, tanto en el ámbito del diseño como en los acabados, el confort y el nivel de equipamiento. Ya está el dibujo. Un poco diferente del de la mayoría de sus competidores, salvo Marlin Boat, a quien Salpa ha “tomado prestados” sus flotadores marcados por una teugue (curva ascendente de la proa que recuerda la de las embarcaciones de pesca deportiva). Después, está la calidad percibida, que halaga la vista de inmediato: flotadores de tejido Orca impecablemente ensamblados, un gel-coat uniformemente brillante, un herraje generosamente distribuido, la tapiceria bordada... Por ultimo, la pertinencia del diseño, con un plano de cubierta y un equipo pensado para servir mejor al programa de paseo/relax en familia, al que se destina el Soleil 23. Como para justificar su denominacion, el nuevo Salpa se muestra generoso con respecto a la superficie de bronceado: 232 x 155 cm para el solarium delantero, 157 x 153 cm para el de atras. Todo para dedicarse a sesiones colectivas de UV… Para facilitar los desplazamientos a bordo, Salpa ha tomado la buena decision de desplazar el puesto de pilotaje hacia estribor, dejando un unico pasillo de 42 cm, a babor. ?Un boulevard a escala de un semirrígido! Con el mismo objetivo, se ha practicado un acceso hacia la plataforma de bano en «amputando» el asiento trasero de parte de su respaldo. Este, ademas, es abatible hacia atras para formar un bano de sol que se suma al que ocupa una gran parte de la cubierta delantera. El banco de popa en U esta destinado a transformarse en un cuadrado convivial, capaz de albergar a cinco o seis acompañantes alrededor de un picnic. En este caso, se echa de menos que la mesa no sea mas grande… Frente a este cuadrado, la kitchenette esta adosada al asiento de pilotaje. Incluye una pequeña nevera, una tabla para cortar, una placa de gas y un fregadero. Con los dos puestos de pilotaje, equipados con media banqueta abatible en modo leaning-post, y el asiento doble situado en la parte delantera de la consola, son entonces casi una decena de verdaderos asientos con los que cuenta el Soleil 23, algo raro en un semirrígido homologado por debajo de los 7 metros. Esto es especialmente apreciable porque el Salpa ofrece una tapiceria con una consistencia casi perfecta, compuesta por una espuma de celda cerrada a la que se suma una espuma de confort. Si hace falta, podran sentarse dos pasajeros adicionales en el flotador de babor, sujetandose al asa y al pasamanos de la consola. Otro punto a favor es la posicion de pilotaje, comoda y eficaz tanto si se va de pie como sentado, asi como el cuadro de mandos muy legible (el volante no oculta ningun instrumento) y que permite integrar un equipo combinado GPS-lector-sonar. Tambien hay un radio-estereo Fusion, asi como una brujula en el eje de vision del piloto. Bien vistos tambien los dos bolsillos portaobjetos, en red y plexi. El diseño de la consola aporta igualmente una comodidad y una seguridad apreciables para las piernas del piloto y el copiloto gracias a su frontal en retroceso y a su estribera.
El astillero napolitano tampoco ha escatimado en el ambito del almacenamiento y de la ferreteria/accastillage. Hay numerosos cofres y de gran volumen, sin olvidar el pequeño compartimento longitudinal, a estribor, para las cañas de pesca o el garfio. En cuanto al herraje, se aprecia el dimensionamiento de las bitas, las dos plataformas de bano con escalera integrada y asa (estribor), la alcachofa de la ducha bien colocada, el roll-bar que sirve de soporte a un gran cabriotulet (cabriolet) que cubre toda la parte trasera, hasta el puesto de pilotaje, el molinete electrico (opcion) con su ancla en un soporte sobre una botal basculante… Sin embargo, conviene vigilar las bisagras de los cofres salientes, que pueden herir los pies descalzos. Todas estas buenas cosas, a las que se añade un comportamiento dinamico logrado pese a la falta de potencia de nuestro barco de prueba (ver «En el mar»), convierten este primer semirrígido Salpa en un exito indiscutible.Visto la calidad de su construccion y su anchura, se intuye rapidamente que el Salpa 23 es un semirrígido pesado. Lo es. No se le puede reprochar, ya que este peso es un aliado para el confort en el mar movido. Otro punto a favor en este ambito es su carena en V profunda, marcada por un redan en la mitad delantera. Pero, estos dos parametros hacen que para alcanzar cierto nivel de prestaciones -hoy cuesta imaginar este tipo de unidad con una V-max inferior a 40 nudos- sea necesario recurrir a una potencia importante. Nuestra prueba lo ha demostrado. A pesar de sus muy buenos estados de servicio, el Mercury Four Stroke 150, que a menudo nos ha sorprendido por su empuje, no consiguio cambiar la situacion en el espejo de popa del Salpa. Con una relacion peso/potencia poco favorable (8,4 kg por caballo) y ademas una carena recubierta con antifouling, el obstaculo era demasiado alto. Resultado: 34,6 nudos en nuestro GPS, pese a un ajuste de trim en el limite de ventilacion… Insuficiente para un barco de este calibre, mas aun teniendo en cuenta que solo ibamos dos a bordo (con el deposito lleno) de este semirrígido con vocacion colectiva. Las cronometrias de aceleracion confirmaron la falta de potencia: 4’’3 para planeo (aunque con el redan de planeo) y sobre todo 6’’9 para alcanzar los 20 nudos. No pudimos obtener cifras de consumo, pero es evidente que los rendimientos no deberian ser economicos, ya que la mecanica esta demasiado exigida incluso a velocidades de crucero (solo 19,8 nudos a 3 500 rpm). Sin embargo, conviene precisar que este Soleil 23 estaba destinado de entrada al alquiler, por lo que el arrendador prefirio jugar a la prudencia con una motorizacion sensata… Segun los datos y nuestra sensacion al timon, habria que montar como minimo 200 hp, o incluso la potencia maxima, 250 hp, para aprovechar bien las cualidades nauticas de este semirrígido, ademas de facil y agradable de pilotar.Esta motorizacion insuficiente resulta aun mas frustrante porque el Soleil 23 parece estar bien equilibrado, con un rumbo riguroso y una buena maniobrabilidad, especialmente en los virajes, con trayectorias precisas y una ligera planeidad cuando se mete todo el gas, con la ventaja de no centrifugar demasiado a los ocupantes. Un punto negativo: la perdida de motricidad cuando se gira al maximo. En el olaje corto (aprox. 50 cm) y durante un cruce de estela de un cabin-cruiser, la carena proporciono un confort satisfactorio, superando este “relieve” marino sin generar impactos. No obstante, habra que volver a evaluar el Soleil 23 en condiciones menos favorables para juzgar realmente sus aptitudes maritimas. A diferencia de la mayoria de embarcaciones con carena con redan, la del Salpa requiere trim positivo para no pegarse demasiado al nivel del agua y mostrarse mas viva en el timon. En puerto, el guiado que proporciona la quilla en la V marcada evita que la proa «cace» al maniobrar, especialmente en marcha atras.