El Solaris 64RS es el resultado del trabajo de Javier Soto Acebal. Se trata de un yate extremadamente innovador en el mundo de los barcos de crucero rápidos, caracterizado por una cubierta elevada y una vista de 360° que permite tener la sala de máquinas y el motor en el centro del barco. El confort acústico de las cabinas traseras está así mucho mejorado.
La innovación comienza en la distribución interior, que incluye una bodega de vela en la parte delantera que puede usarse como cabina de tripulación con un baño separado. La cabina delantera, muy grande y con mucho espacio de almacenamiento, puede albergar una cama central o lateral. La cocina está cerca del mástil. La sala principal está caracterizada por una bajada a estribor, lo que significa que hay un solo pasillo para las dos cabinas traseras. Cada cabina tiene su baño con ducha. El garaje para el bote auxiliar de 3 metros tiene acceso longitudinal, sin afectar el volumen de las cabinas traseras. La bajada desplazada a estribor también permite disponer de una cubierta muy grande con una gran mesa convertible en solárium a babor y un pasaje a estribor, delante de los bancos de la cubierta. En la parte trasera de la cubierta se encuentra la zona de trabajo con un molinete central para la escota del gran velero y otros dos a los lados.
El diseño del casco es muy moderno: una popa ancha que alberga las dos barras de timón y una proa ligeramente elevada. La quilla tiene forma de T con dos calados, y es posible una quilla replegable que no afecte al volumen en el salón como opción.
Como todos los Solaris, la construcción del 64 RS es impecable: paredes en composite laminado en la quilla y en el puente para crear un efecto monobloque, gran dominio del composite infusionado.